Contar con un camión es una responsabilidad tan grande que no se puede tomar a la ligera ninguno de sus aspectos, por eso en Carrocerías Cuauhtémoc queremos contarte sobre cómo elegir la mejor carrocería para tu camión.

El cuerpo o carrocería del camión es una de las partes más importantes del vehículo, junto con el chasis y la cabina, ya que incide de manera directa en el tipo de carga que se puede transportar. Su objetivo es proteger la mercancía durante todo el trayecto

TIPOS DE CARROCERÍAS PARA CAMIONES

-Carrocería de lona para camión: También reciben el nombre de Tautliner o Tauliner. Es una de las carrocerías que más se emplean, no cuenta con paredes fijas, sino con laterales de lona. La estructura de la caja está formada por unos pilares verticales, que pueden estar fabricados en aluminio o en acero, que son correderos. Se pueden dejar abiertos los dos lados del camión para que la carga y la descarga de la mercancía, sea más rápida y segura.

-Carrocería de semilunas para camión: Reciben el nombre de Semitauliner y son similares a las anteriores. Su diferencia más importante es que cuenta con unos laterales fabricados en aluminio, que son abatibles en sus laterales.

-Carrocería tipo furgón para camión: Es rígida y que suele contar con unos laterales de un panel sándwich, que tiene la rigidez necesaria aportando un mínimo peso y con una gran capacidad de carga. Para abrir la zona de carga de este tipo de camiones suelen disponer de unas puertas traseras, aunque en algunos casos estas están situadas en los laterales. Son utilizados habitualmente por empresas de paquetería, por eso, también se les llama furgón paquetero.

-Carrocería botellero para camión: Es la indicada para transportar bebidas, lo habitual es que se empleen para el transporte local, es decir, por las calles y para ser entregadas en sus puntos de venta. Por eso, este tipo de camiones no suelen ser de gran tamaño.

-Carrocería caja abierta para camión: La carrocería está abierta y son las más utilizadas en el sector de la construcción. Su forma y tamaño se adaptan al tipo de mercancía que se vaya a transportar.